jueves, 4 de junio de 2009

EL BUFFET



La organización es la clave del éxito de cualquier evento. Preparar con anticipación los detalles de nuestro quinceañero nos sirve para resolver con rapidez los inconvenientes que nunca faltan y así garantizar que todos disfruten al máximo de esta inolvidable celebración.

No sólo se trata de qué ajuar usaremos ni de qué color será la decoración. También se trata de que nuestros invitados estén bien atendidos. Y una de las mejores formas de conquistarlos es a través del buen apetito. Por ello, un elemento esencial es la elección del buffet festivo.

Hay opciones de buffet para todos los gustos. Entre bocaditos dulces y salados, platillos y bebidas, debemos tomar en cuenta la cantidad de comensales y el número de rondas en que se va a servir la comida.

Lo primordial es que nadie se quede sin participar del buffet. Y que además puedan admirar su decoración en una parte especialmente diseñada para ello, con una mesa cubierta por un elegante mantel y con bandejas y adornos cuidadosamente distribuidos para llenar el espacio, aunque sin sobrecargarlo.

Lo que nunca debe faltar es un licor con el cual se haga el brindis de honor (lo más tradicional es usar champagne aunque también se estila la bebida típica de cada lugar), agua mineral, mini-sandwiches y el plato de fondo escogido especialmente para la ocasión
Antes de que comience la fiesta de Quince, todas las miradas están concentradas en la distribución y el decorado del salón. Y una de las cosas que más llama la atención es la mesa principal con la exhibición del buffet.


No sólo por los deliciosos bocaditos y el pastel de cumpleaños. Sino porque es la muestra de nuestro buen gusto y el esmero que ponemos en darle lo mejor a nuestros invitados.

La mesa del buffet generalmente se ubica en la pared frontal a las mesas de los asistentes y debe diferenciarse por una tela de otro color, con una textura satinada o bordados que realcen su diseño.

También debe ser lo suficientemente grande como para albergar todos los elementos sin que luzcan apiñados. Pero les recomiendo las mesas de forma rectangular para una distribución más sencilla. Aunque si el local o la casa son pequeños, lo mejor es una de tipo circular donde solo coloquemos las tortas.

A propósito, estas deben ponerse sobre una base con altura para que destaquen del resto de la comida, que se sirve sobre servilletas en bandejas plateadas. Y en abundancia, pero sin llegar a desbordarse.

Del mismo modo, hay que separar un espacio para ornamentos, que aunque no son comestibles, dan el toque de dulce elegancia que refleja el estilo de una quinceañera. Se acostumbra poner globos metálicos pegados a la mesa o flores artificiales encima de los pasteles.

Pero los arreglos que me parecen más sofisticados son las frutas de exhibición. Por ejemplo, calar un melón y formar la figura de un cisne, colocando en su interior un cóctel de frutas de diversos colores, también caladas en forma redonda. Y para que mantengan su frescura, basta con rociarles agua cada cierto tiempo

Uno de los detalles que sirven para determinar el éxito de una Fiesta de 15 es casi siempre el banquete que se ofrece a los invitados, por ello es de suma importancia no escatimar en esfuerzos para brindarles un servicio de primera.

Usualmente esto significaría que para contar con un banquete de primera y tener a las personas totalmente satisfechas deberíamos gastar una enorme cantidad de dinero, lo cual no es cierto.

Existen algunas opciones que pueden ayudar a disminuir los costos sin que por ello disminuya la calidad del banquete; además, algo que siempre hay que tener en cuenta, es que la atención, el cuidado y los detalles puestos en el servicio serán siempre gratamente apreciados por los invitados.

Un buffet normal le va a permitir a los invitados servirse lo que sea y las veces que quieran, lo cual puede traerle problemas para el cálculo de las cantidades a servir, y por otro lado, los costos serían siempre elevados.

Una de las formas más usadas y que le pueden dar variedad a un banquete, sin que por ello los costos sean exorbitantes, es la de servir ligeros entremeses tipo canapés o bocaditos que van a ayudar a que el platillo principal no necesite ser tan grande y que todos queden satisfechos.

Otra forma es sirviendo un plato de entrada pequeño y luego uno de fondo, igual para todos en la reunión; esto indudablemente ayuda a que se reduzcan los costos ya que sólo serán dos los platos que se preparen y en cantidad.

Escojan platos que sean cómodos en precios, sencillos en su preparación, pero no por ello que dejen de ser apetitosos y sobre todo presentables y que vayan de acuerdo a la ocasión.

No olvide que el mejor ingrediente para que todo el mundo aprecie su banquete, es la esmerada atención que se le brinda a los concurrentes.

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